El chupete: Love it or hate it?

Una de las cosas que más relaja a los bebés en sus primeros años de vida es chuparse el dedo, y anteriormente todos hemos pasado por la etapa de nuestro amigo el chupete: tiene un gran efecto calmante y permite que se libere tensión facial. A pesar de que su uso está muy extendido, no todos los padres deciden adoptar esta tendencia:

Un gran truco para que nuestros pequeños lloren menos, es aliviarles esa necesidad a través del chupete, ya que desestresan los músculos y evitan leves aunque frecuentes infecciones como la otitis. Los bebés que suelen ser muy activos e inquietos necesitan casi siempre este tipo de instrumentos, a través de los cuales liberan energía y reducen sus ganas de llorar.

Otro factor muy a favor, y que los padres agradecen mucho, es la capacidad que los chupetes tienen para dormir a los pequeños y la estabilidad que les aporta por la noche. De hecho,  muchos expertos han coincidido en que su uso es muy favorable cuando hablamos de la prevención. Aunque parezca algo muy remoto, ocurre bastante a menudo y sobre todo cuando duermen, por lo que el chupete les ayuda a mantener más estable la respiración y a procesar mejor las veces que tragan saliva.

chupetes

A pesar de estos aspectos a favor de su uso, también hay factores que hay que tener en cuenta para prevenir ciertas cosas: el bebé sólo ha de llevarlo hasta que empiecen a salirle los dientes, ya que su uso prolongado puede propiciar que a largo plazo los dientes de delante acaben inclinados hacia fuera. Un periodo normal es durante el primer año más o menos.

Por otro lado, también hay que tener cuidado con la posible dependencia que le podamos generar a utilizar el chupete cada vez que llora o se asusta. ¿No es muy típico que los padres acudan a esta estrategia para no escuchar el llanto de los bebés? Pues sí, sí lo es. En un primer momento, nos puede parecer eficaz para que se distraigan con otra actividad, o bien para producir en el infante una sensación de consuelo que las primeras veces resulta beneficiosa pero que no es conveniente a largo plazo. Os preguntareis porqué. La respuesta es sencilla: el consuelo es algo que el pequeño tiene que aprender a adquirir sin ayuda externa.

Desde pequeños, tenemos que inculcarles a estas pequeñas personitas a controlar sus pequeñas, por el momento, emociones. En definitiva, como todo en la vida, las cosas siempre son buenas en su justa medida.

Fotos vía: Soda Head y Dollar Store Crafts.

 

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