Día de playa

El verano ya ha llegado y muchos de nosotros ya estaremos disfrutando de nuestras playas o están apunto de hacerlo. Los niños se vuelven loco y enloquecen nada más ver la arena de la playa. Llevan esperando este momento 9 meses, incluso alguno guardó en un tarro la arena de la playa para recordar que algún día volvería a por más.

Anticipándonos a este momento de euforia, los padres debemos de estar preparados y concienciados para sobrevivir a este estado de locura transitoria. Algo de lo que llevamos en nuestros grandes sacos servirá para proteger a los más peques. Por si acaso se te olvida algo aquí va una bolsa con alguno de los objetos más útiles. Este saco tiene que llevar: Agua (Botella grande), protección solar 50 para el cuerpo, protección solar pantalla total para la cara, crema especial para manchas de la piel, frisbie, palas, pelota, cubo y pala, gorras, jersey (a ver si nos vamos a quedar hasta que anochezca y se va a resfriar alguno de los peques), snacks (preferiblemente salados y que no se derritan), caramelos (por si acaso hay bajadas de azúcar), alguna moneda suelta (helado en el chiringuito), Kleenex, toalla y esterilla. Tras rellenar este saco sin fondo estas listo para bajar a la playa, no sin antes coger la nevera con al fruta cortada y pelada, los bocatas y los refrescos.

La playa es para muchos un calvario que deben de pasar para el disfrute de la misma por sus hijos. Pero no todo es malo a orillas del mar, en Glibayi te proponemos algunas distracciones para superar tu aburrimiento en la playa.

–  Construir: Como si de un concurso de arquitectura se tratara miles y miles de castillos de arena aparecen en la orilla creando el skyline de la playa de turno. Te animamos que te involucres junto con tu hijo a construir el castillo fortificado con puente incluido por el cual cuando suba la marea se llenará el interior de agua. Los cubos y las palas ayudan bastante pero el toque personal de cada construcción lo pone el arquitecto.

Castillo de arena

–  Caminar: Los niños siempre se pueden quedar con los abuelos para que desconectéis un rato andando por la playa. Muchos médicos recomiendan andar descalzo por la arena dura para fortalecer los tobillos pero más haya de los consejos clínicos créenos cuando decimos que recordarás la sensación del agua entre tus pies cuando estés en tu oficina y fuera las temperaturas parecen que no tocan fondo en el termómetro.

–  Escuchar: Es increíble cuanto ruido puede generarse en una playa, desde la madre gritando al niño que se eche crema hasta a dos patriarcas familiares pegándose por el cachito de arena. Entre todo este caos existe el silencio para buscar la paz interior y recargar las pilas. Te proponemos tumbarte en la toalla boca abajo y pegar la oreja a la arena. Las voces desaparecen y dan paso al sonido del mar rompiendo en la orilla o como se mueven los granos de arena al paso de los transeúntes, una experiencia relajante que te llenará de energía positiva.

Playa de las teresitas

Estos son sólo algunas cosas de las miles que puedes hacer durante un día de playa. Nuestro mejor consejo es que disfrutes con tus hijos y te lleves el mejor de los recuerdos porque el invierno es muy largo y frío. ¡Feliz Verano!

Fotos vía: Tumblr & Turismo de Tenerife

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