Como música para tus oídos

Algo tan habitual en nuestra vida, como puede ser ponernos música dando un paseo o mientras hacemos cosas en casa, puede convertirse en una válvula de escape durante el embarazo. Tanto para la madre, como para el bebé, la música tiene unos beneficios a corto y largo plazo si hablamos de bienestar emocional y físico.

Por un lado, para la madre, ayuda a prevenir la fatiga o estrés y a llevar su vida de embarazada con mucha más calma y serenidad. Los expertos recomiendan realizar actividades, sobre todo en madres primerizas, que incorporen música relajante junto con sonidos que su propio bebé producirá en el parto. Esto ayuda a mentalizarse de las reacciones que tendrán lugar en el pequeño y, por lo tanto, a eliminar parte del miedo en el nacimiento.

Podemos considerar la música como un canal de comunicación entre la madre y el bebé, que estimula el posterior desarrollo de sus habilidades de razonamiento y de su sistema nervioso. Sorprendentemente, la mejor música para los pequeños es la propia voz de su madre. Dato curioso y bonito, que nos dice que el tono y ritmo de las canciones cantadas por ella, tienen un efecto de transmitir esa “ansiedad” de la espera por que llegue ya el bebé.

Música para tus oidos

Al cantar habitualmente durante el embarazo, se producen ciertos efectos en el feto, dependiendo de si es la voz de la madre o del padre. En el primer caso, los estudios demuestran que si es la de la madre, la energía transmitida se ejerce desde la cintura hasta la cabeza y posteriormente en el parto, los efectos se verán reflejados sobre el cuello y las extremidades superiores; mientras que si el que canta es el padre, la energía que recibe el bebé se refleja desde el abdomen hasta los pies y en muchos casos como este, los niños han empezado a caminar a una edad más temprana.

Como último dato, la música antes del nacimiento es auto-curativa debido a su capacidad de producir endorfinas y otras hormonas que ayudan a reducir los síntomas de dolor, por lo que los músculos evitan contracciones exageradas.

Esperamos que pongáis en práctica este hábito tan saludable para los pequeños y facilitéis su desarrollo con el sonido de vuestra voz! ☺

 

Fotos vía:  Flikie y  Suitesculturelles

Deja un comentario